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La enfermedad de Huntington (EH), también conocida como corea de Huntington, es una rara enfermedad hereditaria
degenerativa del cerebro. La EH se llama así
en honor de George Huntington,
un médico americano que describió la enfermedad en 1872. Su descripción está
basada en observaciones de las familias afectas de EH de East Hamptom, Long
Island, Nueva York (EEUU), donde Huntington vivió y trabajó como médico. Fue la
primera persona en identificar el carácter hereditario de la EH. La EH es causada por la mutación del gen que codifica una
proteína llamada Huntingtina (Htt). Esta mutación hace que se produzca una
forma alterada de la proteína Htt, lo que conlleva a la muerte de las células
nerviosas (neuronas) en algunas áreas del cerebro. El mecanismo exacto de la producción de la enfermedad no
está claro. Se han postulado dos hipótesis: la primera afirma que la proteína
no puede ejercer su función normal (pérdida de función); la segunda, que la
proteína mutada puede ser tóxica para las células nerviosas (ganancia de
función). Algunas funciones cerebrales, tales
como la habilidad para moverse, pensar y hablar, se deterioran gradualmente
debido a que las células nerviosas implicadas se dañan y mueren. La parte del
cerebro más afectada por la EH es el estriado, que es una estructura de los
ganglios basales localizada en la región central del cerebro. El estriado está
compuesto por tres regiones, el núcleo caudado, el putamen y el núcleo
acumbens. Principalmente el estriado es el encargado de la planificación y
control del movimiento, pero también está implicado en muchos otros procesos
cognitivos (pensamiento). Durante la progresión de la enfermedad se produce
pérdida de córtex (sustancia gris que se encuentra situada en la parte más
exterior del cerebro) lo que contribuye al empeoramiento de la función
cognitiva. En general, la EH produce atrofia en todo el cerebro. La mayor parte de las personas
desarrollan la enfermedad durante la vida adulta, es decir, entre los 35 y los
55 años, aunque, aproximadamente un 10% de las personas desarrollan síntomas
antes de los 20 años de edad (EH juvenil) y otro 10% después de haber cumplido
los 55 años. Es poco frecuente que aparezcan síntomas antes de los 10 años de
edad (EH infantil). La EH es una enfermedad mortal que va
progresando de forma gradual y lenta. La duración media es de entre 15 y 20
años, pero varía de una persona a otra. La mayoría de las personas con EH no
mueren como consecuencia de la EH, sino debido a problemas de salud derivados
de la debilidad corporal que produce la EH, sobre todo por atragantamiento,
infecciones (como neumonía) y fallo cardíaco. Si usted sospecha que pueda tener EH,
debería consultar con un especialista en la enfermedad (normalmente un
neurólogo) para que le haga un análisis diagnóstico. La EH es una enfermedad rara que afecta
aproximadamente a 1 de cada 10.000 habitantes en la mayoría de los países
europeos. En España, por ejemplo, unas 4000 personas tienen la enfermedad y más
de 15000 son personas con riesgo de haber heredado el gen de la EH porque
tienen o tuvieron un familiar directo afecto de EH.
La enfermedad puede ser heredada
igualmente por hombres y por mujeres y tienen la misma probabilidad de
desarrollar la enfermedad. La EH afecta a personas de todos los grupos étnicos, pero es más frecuente
entre las personas descendientes de europeos. La prevalencia de la EH en países
de ascendencia predominantemente europea, (como por ejemplo, EEUU, Canadá y
Australia) es similar a la europea. Por ejemplo, en EEUU, aproximadamente
30.000 personas padecen EH y unas 150.000 tienen riesgo de padecerla. La EH es
menos frecuente en países asiáticos y africanos, donde se estima una frecuencia
de 1 persona afecta por cada 1,000.000 de habitantes. De todos modos, en esos
países no se han llevado a cabo estudios exhaustivos a excepción de Japón,
donde se ha puesto de manifiesto que existen menos casos de EH que en Europa.
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